Jesus

Hasta lo último de la tierra | Hechos 9, 11-13

Muchas iglesias miden el éxito por la cantidad de personas que pueden reunir. Pero en Hechos, la iglesia más influyente no se definía por su capacidad de asientos, sino por su capacidad de enviar misioneros. El evangelio no termina en nosotros; se mueve a través de nosotros. La pregunta no es solo: “¿Estamos creciendo?”, sino “¿Estamos saliendo?”

Cruzando barreras con el evangelio (Segunda Parte) | Hechos 8-10

Cada cultura tiene sus líneas divisorias: las personas que evitamos, los espacios a los que no entramos, las suposiciones que nunca cuestionamos. Pero el evangelio se niega a quedarse a un lado de la línea. En Hechos, Dios impulsa a su pueblo más allá de su zona de confort y a lugares a los que jamás habrían ido por sí mismos. Porque la misión de Dios no tiene fronteras.

El poder antes que los programas | Hechos 1

Vivimos en un mundo obsesionado con la estrategia: planes, sistemas y resultados medibles. Las iglesias no son la excepción. Pero antes de que la iglesia tuviera un programa, tenía una promesa. Antes de tener una estrategia, tuvo que esperar. Y antes de actuar, recibió poder. Si nos apresuramos sin lo que Jesús dijo que más necesitamos, puede que estemos ocupados, pero no seremos eficaces.

Power Before Programs | Acts 1

We live in a world obsessed with strategy—plans, systems, and measurable outcomes. Churches are no different. But before the church ever had a program, it had a promise. Before it had a strategy, it had to wait. And before it moved, it received power. If we rush ahead without what Jesus said we need most, we may be busy—but we won’t be effective.

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