Blog

Bienvenidos a la Familia | Hechos 2:42-47, 4:32-37

La gente busca una comunidad auténtica, pero rara vez la encuentra. La iglesia primitiva no creció por una buena estrategia de marketing, sino por una forma de vida diferente. Su vida compartida era tan atractiva que cautivaba a la gente, y tan sagrada que la inquietaba. ¿Y si la defensa más poderosa no reside en lo que decimos, sino en cómo vivimos juntos?

El poder antes que los programas | Hechos 1

Vivimos en un mundo obsesionado con la estrategia: planes, sistemas y resultados medibles. Las iglesias no son la excepción. Pero antes de que la iglesia tuviera un programa, tenía una promesa. Antes de tener una estrategia, tuvo que esperar. Y antes de actuar, recibió poder. Si nos apresuramos sin lo que Jesús dijo que más necesitamos, puede que estemos ocupados, pero no seremos eficaces.

Power Before Programs | Acts 1

We live in a world obsessed with strategy—plans, systems, and measurable outcomes. Churches are no different. But before the church ever had a program, it had a promise. Before it had a strategy, it had to wait. And before it moved, it received power. If we rush ahead without what Jesus said we need most, we may be busy—but we won’t be effective.

Las comidas como promesa cumplida | Lucas 24

Comida reconfortante. Todos tenemos una o dos comidas a las que recurrimos cuando necesitamos animarnos. El trauma que experimentaron los primeros discípulos después de la cena de Pascua fue casi insoportable. ¿Cómo podrían seguir adelante? ¡Gracias a Dios por la resurrección! El nuevo día de la resurrección nos asegura que la muerte no es el final. Se acerca un nuevo día donde la muerte ya no existirá y donde, como era de esperar, Jesús nos encontrará de nuevo en la mesa con el alimento reconfortante por excelencia, anticipando la llegada del Reino.

Meals as Enacted Promise | Luke 24

Comfort food. We all have a meal or two we go to when we need to be cheered up. The trauma the first disciples experienced after the Passover meal was almost unbearable. How could they move on? Thank God for the resurrection! The new day of the resurrection assures us death is not the end. A new day is coming where death will be no more and where, non surprisingly, Jesus will meet us a the table again with the ultimate comfort food anticipating the Kingdom to come.

Load More

Start typing and press Enter to search