Nuestra Morada | Salmo 90
Todo lo que la ley exigía, Cristo vino a proveerlo. Moisés era profundamente consciente de nuestra necesidad y nuestra difícil situación bajo las consecuencias del pecado. La transitoriedad de nuestras vidas y la angustia de un mundo sujeto a la decadencia son aspectos de nuestra humanidad rota que fácilmente pueden dejarnos sin esperanza. Para Moisés, sin embargo, hay un refugio, una morada que puede elevar nuestra mirada hacia Aquel que puede darnos un hogar eterno. En esta Navidad, escuchemos la invitación de este Salmo a volver a casa.

