Madurar para multiplicar | Colosenses 2:6-7
La madurez lleva tiempo. Ya sea física o espiritual, la madurez es el hito del crecimiento saludable que la vida busca para multiplicarse. Aunque la madurez lleva tiempo, la espera vale la pena. Dios ha dotado a los seres vivos con su capacidad de dar vida. Este don de vida es el desbordamiento del amor de Dios sobre sus criaturas. Esperar esta madurez a veces parece ineficiente o ineficaz, pero es en los tiempos de espera que Dios nos prepara para el siguiente estirón de crecimiento. En Colosenses 2:6-7, Pablo nos da un camino claro hacia la madurez y la multiplicación, donde los creyentes se convierten en discípulos y los discípulos en hacedores de discípulos. ¿Es esto lo que has estado esperando?

