¿Cuán profundas son tus raíces? | Colosenses 2:6-7
Los primeros años de vida de un árbol son los más críticos. Es común que muchos árboles no crezcan mucho en altura durante sus primeros años. Sin embargo, la mayor parte del crecimiento ocurre bajo tierra. Para soportar el peso de una copa madura, un árbol debe desarrollar un sistema radicular fuerte, estable y capaz de encontrar los nutrientes y el agua necesarios para garantizar su vida. Esto también aplica a la vida espiritual. En Colosenses 2:6-7, Pablo nos recuerda que una vida profundamente arraigada es necesaria para que la edificación se lleve a cabo.

