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El Hijo del Hombre vino comiendo y bebiendo | Lucas 7:18-35

La misión de Jesús tiene un propósito y un método. En los evangelios, Jesús explica varias veces a sus discípulos el motivo de su venida, pero uno de ellos no explica el porqué, sino el cómo de su venida y su misión. En este mensaje, exploraremos la sorprendente metodología de Jesús que convierte nuestra vida cotidiana en una oportunidad para unirnos a él en su misión.

Dios con nosotros en todo tiempo | Salmo 46

El salmo 46 es un cántico de “esperanza y confianza”. El salmo se divide en tres estrofas. La primera estrofa, es “una invitación a seguir confiando en el Dios de toda esperanza en medio de las crisis de la vida”. En la segunda estrofa, el salmista revela “quien debe ser Dios para nosotros”. Y, por último, “lo que Dios puede hacer por nosotros”.

Entonces, este salmo enseña que el Señor en tiempos de dificultades, crisis, temor y desesperanza; Él es amparo, fortaleza, auxilio, refugio, fuente de esperanza, seguridad, y victoria.

Cuando el amor se derrama | Col. 2:6-7, Juan 15:5-17

Las cosas sanas crecen, pero no todo lo que crece es sano. Dado que DFBC existe para multiplicar hacedores de discípulos como Cristo, este es un momento crucial para que nuestra familia eclesial se integre en nuestras vidas y se comprometa con las prioridades de Dios. Ya que multiplicamos quienes somos, es imperativo que nos convirtamos en quienes Dios quiere que seamos. ¿Estamos listos para crecer?

De Sobrevivir a Prosperar | Colosenses 2:6-7

Cristo prometió a sus seguidores una vida abundante (Juan 10:10). Sin embargo, la vida abundante de Dios no refleja necesariamente las prioridades de este mundo caído. Este mundo ve la abundancia como la acumulación de riqueza; Dios la ve como fruto vivificante para compartir. Según Colosenses 2:6-7, la abundancia de Dios se vive verdaderamente cuando, independientemente de nuestras circunstancias, nos transformamos en personas como Cristo, rebosantes de gratitud por la gracia siempre suficiente de Dios. La gratitud abundante por la gloriosa generosidad de Dios es el fruto que comparte el amor de Dios con quienes más lo necesitan.

¿Cuán profundas son tus raíces? | Colosenses 2:6-7

Los primeros años de vida de un árbol son los más críticos. Es común que muchos árboles no crezcan mucho en altura durante sus primeros años. Sin embargo, la mayor parte del crecimiento ocurre bajo tierra. Para soportar el peso de una copa madura, un árbol debe desarrollar un sistema radicular fuerte, estable y capaz de encontrar los nutrientes y el agua necesarios para garantizar su vida. Esto también aplica a la vida espiritual. En Colosenses 2:6-7, Pablo nos recuerda que una vida profundamente arraigada es necesaria para que la edificación se lleve a cabo.

Aprendiendo a caminar | Colosenses 2:6-7

En nuestro desarrollo físico, antes de poder correr, debemos aprender a caminar. Lo mismo ocurre en la vida espiritual. Aprender a caminar lleva tiempo, pero una vez adquirida esta habilidad, se convierte en una habilidad esencial para toda la vida. De igual manera, el siguiente paso para los creyentes nacidos de nuevo, aquellos que han recibido a Cristo como Señor, es aprender a seguirlo para convertirse en discípulos y, con el tiempo, en hacedores de discípulos. En Colosenses 2:6-7, Pablo recuerda a los creyentes la importancia crucial de sus primeros pasos en su camino de toda la vida como seguidores de Jesucristo.

Madurar para multiplicar | Colosenses 2:6-7

La madurez lleva tiempo. Ya sea física o espiritual, la madurez es el hito del crecimiento saludable que la vida busca para multiplicarse. Aunque la madurez lleva tiempo, la espera vale la pena. Dios ha dotado a los seres vivos con su capacidad de dar vida. Este don de vida es el desbordamiento del amor de Dios sobre sus criaturas. Esperar esta madurez a veces parece ineficiente o ineficaz, pero es en los tiempos de espera que Dios nos prepara para el siguiente estirón de crecimiento. En Colosenses 2:6-7, Pablo nos da un camino claro hacia la madurez y la multiplicación, donde los creyentes se convierten en discípulos y los discípulos en hacedores de discípulos. ¿Es esto lo que has estado esperando?

El Preeminente | Colosenses 1:15-23

Cristo es supremo y suficiente en nuestras vidas. Este es simplemente el mensaje del Evangelio, pues en todo Cristo debe ser preeminente para quienes lo llaman Señor y Salvador. Que esta Navidad sea un momento para reflexionar en el misterio de Aquel que es nuestro todo en todo, Luz del mundo, Vida y Amor.

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