Cruzando barreras con el evangelio | Hechos 8-10
Cada cultura tiene sus líneas divisorias: las personas que evitamos, los espacios a los que no entramos, las suposiciones que nunca cuestionamos. Pero el evangelio se niega a quedarse a un lado de la línea. En Hechos, Dios impulsa a su pueblo más allá de su zona de confort y a lugares a los que jamás habrían ido por sí mismos. Porque la misión de Dios no tiene fronteras.




